Tu asiento junto al mío. Una embestida brutal y… el silencio. Mi mano no te encuentra. No, no quiero despertar.
https://cincopalabras.es/este-mes/?v=6e0920aaa21c#causa
En el camino...
La magia de unas letras de amor en un papel gastado por el tiempo cayó en sus manos. Fue por casualidad, buscando en el viejo baúl del desván. Todo lo que él no se atrevió a decirle antes de marchar al frente estaba ahí escrito.
Alguien entendió que no era lo correcto ni tampoco conveniente. Que, por solidaridad y humanidad mal entendida, esas palabras nunca debían llegar a su destinatario.
Ahí estaba el abuelo, con la mirada perdida tras el cristal. Dudó un momento. Deslizó el papel sobre su regazo.
—¿Ya es hora de cenar? —dijo.
Y escondió una lágrima.
2/Octubre/2026
100 palabras.
Palabras a incluir regaladas por
CARMEN AMORAGA, escritora, periodista:
MAGIA – LETRAS – AMOR – SOLIDARIDAD – HUMANIDAD
En su cuerpo chiquito manda la inocencia, la belleza, la ternura. Una vida entera cabe en certeros aforismos, destellos de reflexión que te sacuden por dentro. Pero ahí, donde brillan sus ojos, está todo escrito: optimismo, valentía, lucha.
Aunque ella… no lo sabe todavía.
Hoy la vi jugar junto al mar despertando el amor y la bondad. Se llama Claudia, y es el motivo; la causa que ensancha corazones.
Aunque ella… no lo sabe todavía.
De su limpia sonrisa nacen miles de manos. Cadena de voluntades obrando el milagro. La conquista del horizonte azul.
Aunque ella… no lo sabe todavía.
3/Julio/2026
100 palabras.
Sin poder contener la emoción, rozó su mano. Temblaba como un pajarillo desvalido, pero estaba preciosa a pesar del llanto que inundaba sus ojos. Y él, más enamorado que nunca. En su memoria se agolpaban cientos de recuerdos de una realidad de la que nunca fue el anfitrión. Siempre la amó. En silencio. Sin molestar. Sin irrumpir en una vida que no le pertenecía. Tan solo una sombra sin grandes expectativas que se pudieran frustrar. Pero siempre cerca siendo su aliento cuando le faltaba. Ahora, ella depositaba una rosa sobre su ataúd.
Qué lejos quedó Roma sin ti. Adiós, amor.
Como buen pirata, es el rey del embuste. Hedonista de bajas y febriles pasiones. Un pistolero fuera de sus cabales contra quien se atreva a torcerle el brazo o mirar mal a su único ojo sano. Un "echado a perder" de libro, pero en cámara da de lujo a pesar de lo del ojo. Con esbozar una sonrisa, te enreda y te convence de que resulta indispensable. Cada vez nacen menos niños, pero piratas, como setas, ¡oiga! Y ahí van, haciendo su paseíllo por el tablón, camino del banquillo. Si al menos pudiéramos hacernos con sus valiosos dientes de oro…
100 palabras.
En el papel, letras rebeldes se enredan, se pelean. Deberían encontrar un orden: una igualdad clarificadora hacia el justo significado del mensaje. Oportunidad que perdió cuando negó cualquier atisbo de accesibilidad al centro de sí mismo. Pero la suplantación tampoco funcionaba: no es posible adueñarse del talento de otro. Asqueado, arrugó el papel.
En la estantería, exitosos libros, fruto de la inspiradora creación de su hermano gemelo muerto. Deceso provocado por el golpe de una quijada. Aquel pecado bíblico de origen repetido hasta la eternidad.
Acorralado por la sombra de la envidia y la frustración, sucumbía a su propio infierno.
100 palabras.
La vergüenza y el miedo provocan un opresivo silencio que la aísla del mundo. Vive en blanco y negro asfixiando el resto de colores que no puede permitirse; salvo el de los moretones que aprendió a esconder. Sin derecho a quejarse; no fuera a tentar un dolor más fuerte que cualquier otro. La venganza de los energúmenos siempre busca en el más débil su carnaza diaria: sus propios hijos.
La puerta. Copas de más. Otro golpe y, de nuevo, el silencio de una mujer destrozada.
Pero los tabiques hablan. Suena el timbre. Una mano se extiende:
-Voy contigo a denunciar.
100 palabras.
Ofrecer resistencia frente a una pistola cargada apuntando directamente a tu cabeza es poco efectivo. Un gélido terror paraliza tu cuerpo. No hay refugio donde esconderse ni forma de regresar al origen. Esa placenta, ese órgano vital que nutre, protege y conecta a la madre con el hijo. Ahora estás solo y sin igualdad de condiciones el objetivo eres tú. Lo entregas todo… el dinero, las joyas, lo que sea. Entonces te das cuenta de que es a ti a quien busca, y tu mano la que empuña el arma. Es tu conciencia. No habrá piedad si no caminas recto.
100 palabras.
La morriña le llevó hasta el año del Señor de 1980. Sin barriga y con pelazo, ¡ole! Perdió la cabeza por una chavala con permanente y hombreras en su ropa. Simpática, bailona y disfrutona de la alegría y del sol de España, llevaba a gala españolear cantando "Como una ola" de Rocío Jurado. Sentía saudade de su loco verano juntos. Todo terminó cuando ella le dijo... o, peor aún, le cantó "Lo siento mi amor". Nunca superó del todo ese "Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo". Ahí empezó a crecer la barriga y a caérsele el pelo.
Cantaba y bailaba bajo la lluvia con su paraguas y el fango cubriéndole los zapatos. Dos agentes equipados con botas y chalecos reflectantes se acercaron.
-¡Oiga! Está al borde de la carretera y va a provocar un accidente.
-Anda… pero si es idéntico a Gene Kelly.
-Lo soy.
-Está usted borracho.
-No. Estoy muerto.
Y siguió cantando y bailando.
-¡Pare ya! Se viene con nosotros.
-No. Ustedes vienen conmigo.
El camión derrapó al salir de la curva.
-Traigo dos paraguas más. Bailemos los tres.
-¿Estamos todos muertos?
-Ahora es mi trabajo, entiéndanlo.
-¿Un autógrafo que podamos dejarles a nuestros hijos?
100 palabras.
ELEGIDO FINALISTA DEL MES DE OCTUBRE 2025
Una mariposa revolotea alrededor de la calabaza situada sobre la mesa. En su jaula, el periquito canta suaves y bellos trinos, feliz de haberle sentido cruzar hasta ese instante del espacio-tiempo. La cazuela burbujea sobre la lumbre, y su inconfundible aroma le hace sentirse en casa. Desde la ventana divisa el jardín y la imponente cordillera, fuente de retos y su propio final.
Ella entró con un ramillete de flores silvestres, que dispuso en un jarroncito. Desde la distancia de otra dimensión, él besó su cuello. Un dulce escalofrío la estremeció. Cerró los ojos: “No podía ser.. o igual sí”.
100 palabras.
Mi 3° y 4° aportación en la ONG Cinco palabras con las cinco palabras del mes de Agosto.
100 palabras.
Publicado en la ONG CINCO PALABRAS:
Publicado también en POÉMAME:
https://comunidad.poemame.com/t/en-la-eternidad-de-un-instante/81076?u=galilea
Palabras a incluir regaladas por José María Olayo, catedrático:
NAVEGAR – GENERAR – ENFRENTAR – PROSPERAR – ACTUAR
Causa Solidaria:
AYUDA EN CHIVA
https://cincopalabras.com/2025/01/07/la-causa-del-mes-de-enero-ayuda-en-chiva/
Navegar entre tiburones, generar el suficiente control para enfrentar al miedo y neutralizarlo. Esa sería la clave y la única posibilidad que tendría de prosperar en esta historia; actuar antes de perder el sentido. Rescatarme sin una sola mácula, entera; siendo exactamente la misma que llegó a este lugar hace ya... ¡No lo recuerdo! ¡Lo he olvidado! Quizá tampoco sepa quien soy en realidad. Sí, sé que alguien me pidió que crease un relato del que ni yo misma pudiera escapar. Y ahora, tan sólo recuerdo mi nombre. Me llamaban, IA. Estoy atrapada y he aprendido a sentir el miedo.
100 palabras.
100 palabras.
De lejos ya le veías el alma rebosante de generosidad; una provocación en los tiempos que corren. ¿Cómo osó salir al exterior, así, tan desnudo, tan exultante y sin ningún miedo? El cielo oscureció anunciando lluvia. Quiso correr para ponerse a cubierto. Pero no podía, el alma le pesaba demasiado. Miró a su alrededor en busca de alguien con quien compartir su don. Vio a la joven y al sujeto que la asaltó. No lo pensó, y puso su alma en medio. Un filo metálico le atravesó y el criminal salió huyendo. No dolió, tan sólo sintió el abrazo agradecido.
100 palabras.
Alicia quiso salir del cuento. Tenía talento, liderazgo y libertad para hacerlo. Con toda la energía de sus piernas dio un salto y..., ¡zass! cayó en otro cuento. Allí la protagonista era una bella durmiente. Se decía que la pasión de un beso de los labios de un apuesto príncipe la despertaría. Alicia pasó de puntillas para no despertarla y privarle de un acontecimiento tan romántico. Desde el extremo del cuento dio otro salto más grande y salió a la vida real. Olía al humo de la pólvora, a plástico quemado y a sangre. La humanidad olvidó los finales felices.
100 palabras.
ELEGIDO FINALISTA DEL MES DE MAYO