Por los ángulos ignotos
de los límites del tiempo
he buscado en la memoria
el instante y la partícula
origen de mi consciencia.
Se nace cual libro en blanco,
sin el número preciso
de unas páginas sin mácula
ni los golpes que en el pecho
sufrirá mi corazón.
¿Quién ha cuadrado el balance
sin atreverse a vivir?
No es posible ser un ángel
sin que hayas entendido antes
que a cada aliento de vida
inherente es el dolor.
No hay pasado sin un verso
del que no ruborizarse.
Del futuro nada sé;
ni indulgente me asegura,
por incierto, mi llegada.